Para emprendedores en ciernes, esta es la pregunta del millón. Cuando se trata de montar un negocio desde cero, incluso a la hora de realizar una reforma en casa, es necesario contar con el permiso del ayuntamiento. Esto es así en cualquier localidad o municipio, con independencia del número de habitantes, de si se trata de un pueblo o una ciudad. El permiso del ayuntamiento es fundamental. Aunque para ser sinceros, en determinados municipios con pocos habitantes, lo más común es que se tomen la licencia de actuar sin licencia.
No obstante, lo correcto es solicitar el permiso correspondiente en el ayuntamiento o junta municipal, en el que se vaya a ubicar el negocio. La mejor manera de conocer los permisos que son necesarios y la normativa que hay que cumplir, es consultar con el propio ayuntamiento. En cada ayuntamiento, hay un profesional, ingeniero o arquitecto, con potestad para asesorar y constatar el tipo de licencia necesaria. Cabe decir que la licencia de actividad ya no es obligatoria desde hace varios años y, en su lugar, se puede solicitar la declaración responsable. Esta última es la necesaria para prácticamente cualquier negocio.
Conocer ambos tipos de permiso, así como la existencia de la Licencia Exprés, es fundamental para saber la que se necesita en cada momento. Cabe decir que aun acudiendo al ayuntamiento, se han dado casos en los que, tras hacer lo que ellos dicen, luego se ha cerrado el negocio, alegando que ese no era el permiso que había que solicitar. Por lo que conviene asegurarse de todas las formas posibles, ya que nunca se sabe por dónde van a salir.
De tal manera que en ámbito del emprendimiento y la apertura de negocios, es común encontrar dos vías que abren el camino para poder ejercer la actividad. Ambas opciones tienen la finalidad de regular la legalidad del establecimiento, cada una de ellas, con sus particularidades.
Declaración Responsable
Empezamos por la declaración responsable, debido a que es el más habitual. Se trata, en este caso, de un documento, con el que el titular de un negocio, manifiesta, bajo su responsabilidad, el cumplimiento de todos los requisitos que exige la normativa a la hora de ejercer una actividad. Al mismo tiempo, se compromete a mantener el cumplimiento de dichos requisitos a lo largo del tiempo.
Este tipo de declaración, permite que el empresario o emprendedor, inicie una actividad de manera prácticamente inmediata, sin que sea necesario esperar a que el ayuntamiento o la administración pertinente, realice las inspecciones previas o conceda algún tipo de autorización concreto. Consultando con los profesionales y expertos en soluciones de ingeniería y licencias de Prada Ingenieros, hemos conocido de primera mano el Decálogo General que establece el Ayuntamiento de Madrid, relativo a la declaración responsable.
Así como las características principales de la declaración responsable. Una de las cuales es la agilidad y rapidez que ofrece. Una vez que se presenta la documentación en el ayuntamiento, se puede iniciar la actividad sin necesidad de esperar a que el mismo, se pronuncie. Por lo que se trata de un trámite mucho más rápido que el de la licencia, ya que no es necesaria una revisión previa por parte del ayuntamiento.
Otra de sus características es el hecho de que la responsabilidad, recae sobre el empresario. Al firmar la declaración, el empresario se compromete a cumplir con toda la normativa aplicable, tanto a nivel urbanístico, como ambiental o de seguridad.
Además, pese a que la actividad se puede iniciar de manera inmediata, la administración tiene la facultad de realizar las inspecciones pertinentes a posteriori. De manera que se pueda verificar que el negocio cumple con la normativa. En el caso de que se detecten irregularidades de algún tipo, se pueden imponer sanciones, multas o cerrar el establecimiento.
El ámbito de aplicación de este tipo de permiso, abarca actividades de bajo impacto o bajo riesgo, como pueden ser oficinas, pequeños comercios y, en según qué casos, establecimientos de hostelería que no producen molestias significativas en lo relativo a ruidos, humo o vertidos.
Dentro de las ventajas que podemos destacar sobre la declaración responsable, encontramos la citada rapidez y que permite empezar a funcionar de forma casi inmediata. Aspecto crucial en muchos negocios. Con el añadido de que se simplifican en gran medida los trámites burocráticos. Por otro lado, existen algunas desventajas que se deben tener en cuenta: riesgo de sanción en caso de incumplimiento de la normativa y que la responsabilidad recae totalmente sobre el titular.
Licencia de actividad o apertura
En cuanto a la licencia de actividad o apertura, diremos que se trata de una autorización administrativa, concedida por el ayuntamiento o la autoridad competente. De forma previa a su concesión, se realiza la comprobación de que el negocio, cumple con todas y cada una de las normativas necesarias para poder operar de forma legal. La licencia de apertura es el procedimiento más tradicional a la hora de empezar una actividad económica y es obligatoria, en aquellos negocios que pueden tener impacto ambiental, urbano o sobre la salud pública.
Las características principales de la licencia de actividad son el control previo, lo que marca la diferencia con la declaración responsable. En el caso de solicitar la licencia, la administración procede revisando toda la documentación y realizando las inspecciones correspondientes, antes de conceder el permiso necesario para abrir. Lo que implica que la actividad no puede iniciarse hasta que se obtenga la licencia.
Este tipo de procedimiento, proporciona mayor seguridad jurídica, puesto que se cuenta con la aprobación directa de la administración. De manera que el empresario tiene la certeza de que su negocio, cumple con la normativa, como corresponde, reduciendo el riesgo de sanciones o cierres indeseados.
Por otro lado, los requisitos son más estrictos. Para obtener una licencia de actividad se lleva a cabo un proceso más largo y complejo, dado que depende en gran medida de que el local y la actividad, cumplan unos requisitos técnicos concretos, normativas urbanísticas, de seguridad, impacto ambiental, etc.
El ámbito de aplicación abarca actividades que pueden tener un impacto significativo en su entorno, como es el caso de industrias, bares, restaurantes, locales con música en directo o actividades en las que se genere mucho ruido o vertidos. Igualmente, es la que necesitan los establecimientos de gran tamaño o que cuentan con características concretas de riesgo.
Dentro de las ventajas que tiene este tipo de permiso, están la mayor seguridad legal para el propietario y la reducción del riesgo de sanciones o conflictos legales. En cuanto a las desventajas, se trata de un proceso más largo y complejo que retrasa la apertura del negocio, así como unos costes asociados mayores, debido a la necesidad de presentar informes técnicos y realizar adaptaciones en el local.
Elegir entre un permiso u otro, no es algo que ataña al emprendedor o empresario. Va en función de la actividad a desarrollar y el impacto que la misma, genere en su entorno. La principal diferencia entre uno y otro, radica en el momento de intervención de la propia administración. Mientas que la declaración responsable, permite empezar a funcionar de forma inmediata, confiando en la responsabilidad del empresario, la licencia, necesita un control previo y una autorización formal, antes de abrir sus puertas.
No obstante, en cualquier caso, es fundamental cumplir con toda la normativa aplicable. La administración, antes o después, tendrá que certificar que el cumplimiento se ha llevado a cabo. De lo contrario, podrá sancionar o cerrar el negocio.
Algunos de los aspectos a considerar son los concernientes a los plazos, ambos trámites, cuentan con sus propios plazos de tramitación y presentación. Por lo que hay que informarse bien al respecto, evitando así, los retrasos.
Los costes de las licencias son más elevados que los que requiere una declaración responsable. Algo que hay que tener en cuenta a la hora de hacer un presupuesto.
Sin duda, lo mejor que se puede hacer, es contar con asesoramiento profesional. En tanto que la licencia sí requiere de la participación de ingenieros o arquitectos, la declaración responsable no obliga a ello. No obstante, en cualquiera de los casos, o si se trata de proyectos de mayor complejidad o existen dudas, lo mejor es acudir a un técnico. Esta visita ahorrará tiempo, dinero y dolores de cabeza.
En cualquier caso, la declaración responsable, no es otra cosa que el primer paso hacia la legalidad, donde se afirma el cumplimiento de los requisitos necesarios. La licencia es la constatación y aprobación oficial de ese cumplimiento, lo que permite que el negocio funcione de forma legal. Ambos documentos son importantes dentro del mundo empresarial, por lo que deben entenderse con claridad, evitando así, confusiones y problemas legales en el futuro.
Emprender es una carrera de fondo, en la que los obstáculos se suceden de forma insospechada. Frente a la administración, en este aspecto, tramitar una licencia o una declaración responsable, puede suponer una gran diferencia en el momento de abrir las puertas de un negocio. Aun así, por rápido que sea tramitar una declaración responsable, no está exenta de posibles problemas. Conviene cerciorarse previamente de que se cumple con todo lo necesario, para lo que es fundamental contar con un buen profesional.

