La realidad de las empresas va cambiando conforme va pasando el tiempo. Y hay una cosa que creo que es más que evidente: esa realidad también va cambiando a medida que lo hace la sociedad dentro de la cual se encuentra ese negocio. Todo lo que pasa a su alrededor tiene un condicionante sobre todo lo que ocurre dentro del negocio y todo el mundo es plenamente consciente de ello. Es precisamente por esto por lo que se suele decir que la situación económica, esa certidumbre o incertidumbre que puede haber en la economía de un país, determina el futuro de los negocios que se han levantado dentro del mismo.
Os quiero contar el caso particular que afecta a mi empresa, que es un negocio de ferreterías que cuenta en la actualidad con más de una decena de puntos de venta repartidos en determinadas poblaciones de la Comunidad de Madrid. Somos un pequeño negocio, una pyme, pero es cierto que, por nuestras características y por la separación física que hay entre cada uno de esos puntos de venta, hemos tenido que asumir la necesidad de contar con una flota comercial de vehículos que nos permita transportar cosas de una a otra, o cosas desde el almacén central del que disponemos hasta cualquiera de esos puntos de venta. Una situación bastante normal en muchas empresas de este mundo, vaya.
Cuando empezamos a pensar en la posibilidad de adquirir una flota de vehículos, estudiamos las opciones que nos planteaba la situación en la que nos encontramos. Estuvimos analizando modelos de furgonetas y vehículos para estudiar cuáles eran los que mejor se podían adaptar a nuestras necesidades y decidimos que una buena manera de conseguir nuestro objetivo y apostar por el cuidado de nuestro entorno era adquirir una flota de vehículos eléctricos. A mí, particularmente, siempre me ha interesado un tema como el de cuidar de nuestro mundo y esta era una manera de que mi trabajo me hiciera sentir bien con ello.
Este tema nos lo estuvimos planteando a lo largo del invierno pasado, momento en el que vi una noticia como la que os voy a enlazar a continuación, que procede de la página web de la Cámara de Comercio y que indicaba que 9 de cada 10 empresas ya estaba aplicando medidas destinadas a cuidar de la sostenibilidad medioambiental. Este es un síntoma de que ya hay una buena conciencia al respecto de un asunto como la degradación de nuestro entorno y que hay una gran cantidad de cosas a las que nos podemos agarrar para decir que sí, que hay esperanza en que se puedan cambiar las cosas y que la Tierra empiece a ser un lugar mejor para todo el mundo.
Sentía que mi empresa y que yo mismo teníamos que dar el do de pecho en lo que respecta a eso, a un asunto de tanta enjundia como el cuidado de nuestro entorno, así que nos lanzamos a por una flota de vehículos eléctricos que eran justo lo que necesitábamos para poder mover mercancías entre el almacén y los puntos de venta o entre estos últimos. La verdad es que la jugada nos salió bastante bien porque no nos pasamos del presupuesto que teníamos previsto para esta materia y además el tipo de vehículos que decidimos adquirir se correspondía exactamente con lo que necesitábamos. Eran espaciosos, cómodos de conducir, eléctricos y fáciles de manejar para aspectos concretos como lo puede ser un aparcamiento.
Lo que más me preocupaba de la compra de esos vehículos tenía que ver con todo el papeleo que va implícito a este tema. El proceso de matriculación y los trámites ante tráfico son verdaderos quebraderos de cabeza a veces. Así lo he visto cuando me he comprado algún coche para mí mismo y la verdad es que tenía demasiados asuntos en la cabeza en lo que respecta al trabajo como para que este tema no fuera resuelto de una manera rápida. Lo que hicimos fue hablar con los chicos y chicas de Madrid Gestoría, especialistas tanto en lo que respecta a esa matriculación como al resto de los trámites ante tráfico, para que nos solucionaran el tema lo antes posible. Y vaya si lo hicieron.
La verdad es que no tuvimos ningún problema a la hora de resolver todos estos trámites de una manera bastante rápida. Y, además, no tuvimos nada de lo que preocuparnos porque el trámite se resolvió a nuestro favor. Siempre valoro que se hagan así las cosas porque es tiempo que me ahorro y que puedo emplear para hacer otras cosas inherentes a mi trabajo. Es de ese modo como puedo mantener a raya problemas como el estrés o la ansiedad en el mundo laboral, algo que no se consigue en todos los trabajos y que a cada día más gente le gustaría poder gestionar. En un mundo como en el que nos movemos, estoy bastante satisfecho con el hecho de que no me toque pasar por eso.
Pasó poco tiempo hasta que los vehículos llegaron a nuestras instalaciones y tuvimos la oportunidad de empezar a utilizarlos. Fue en ese momento cuando la productividad de nuestro negocio se disparó y cuando pudimos empezar a vender de cara a la gente una imagen corporativa que tenía razones para señalar y poner en valor el cuidado del medioambiente. Esto tuvo un impacto muy positivo porque hubo gente que empezó a confiar de una manera mucho más grande en nosotros y eso siempre es sinónimo de dinero, ya lo sabéis. Cuando una empresa tiene los mismos valores que las personas, es mucho más posible que estas confíen en ellas.
En el seno de mi negocio, soy de los que creo que tenemos un gran futuro por delante. Lo veo cada día al estudiar la confianza que tiene la gente en nosotros y que no solo se deriva de que hacemos un gran trabajo en lo que respecta al sector concreto de actividad al que nos dedicamos, sino que también es debido a la gran apuesta que hemos hecho por reducir de manera significativa nuestra dependencia de los combustibles fósiles como la gasolina o el diésel y apostar por un tipo de vehículos que no contaminan y que favorecen el hecho de que la gente tenga un mayor bienestar.
La venta de coches eléctricos crece en todos los lugares
Una noticia publicada en la página web de eldiario.es en el mes de septiembre de este mismo año aseguraba que la venta de coches eléctricos en España en el último año se había duplicado y que este tipo de vehículos ya copaba el 20% del mercado. Poco a poco, estamos viendo como los vehículos eléctricos van siendo cada vez más tendencia. Nosotros no hemos querido esperar a que terminen de serlo para disponer de varios de ellos y empezar a contribuir con nuestro granito de arena a que el cuidado del medioambiente se garantice al mismo tiempo que aumenta la conciencia al respecto de este tema.
Y es que apostar por los vehículos eléctricos es lo mejor. Lo es principalmente porque hay muchas zonas que ya disponen de restricciones para la circulación de vehículos que son dependientes de los combustibles fósiles a los que hacíamos referencia previamente. Si tuviéramos vehículos que sabemos que van a tener problemas para entrar a determinadas zonas, estaríamos a merced de la ley. Y esa no es una buena idea. Lo mejor es cumplir con ella con independencia de la zona en la que nos movamos para no tener que sufrir sabiendo que en cualquier momento nos puede llegar una denuncia. La incertidumbre no es ni de lejos la mejor amiga de los negocios.
No solo de coches eléctricos tiene que ir la cosa a la hora de diseñar una estrategia que nos permita mejorar el estado de salud de nuestro planeta. Hay que hablar de más cosas: hay que hablar de reciclaje, hay que hacerlo también de la reducción de la utilización de materias primas de un solo uso, no nos podemos olvidar tampoco de las energías renovables, de todas las cosas que nos pueden ayudar en relación a la tecnología… Solo hay que continuar trabajando en estas materias, seguir hablando de medioambiente en todos los entornos posibles y hacer que todos los esfuerzos sumen. Y es que no puede haber nadie que se quede al margen de una estrategia tan global y necesaria como lo es esta.
Ojalá que podamos vivir para comprobar todos los cambios a mejor que se vayan produciendo de aquí en adelante. Ya sabéis que una estrategia como de la que hemos hablado no da resultado de la noche a la mañana, sino que es algo que va ganando terreno con el paso de los años. Cuantas más cosas nos encarguemos de hacer para implementar esa estrategia en los tiempos que corren, más rápido vamos a conseguir que nuestra Tierra sea el espacio que queremos que sea y esté libre de todos los riesgos que hoy la asolan.

