Todos tenemos algo tapizado en casa: un sofá, una silla, el coche (este más bien en la puerta de casa)… La tapicería es algo fundamental en el mobiliario del hogar y las empresas. Sin un buen tapizado, los sofás, no tendrían mucha utilidad, de hecho, tanto es así que, se trata de un sector que evoluciona de mano de la tecnología. Los textiles utilizados para tapizar todo tipo de muebles y acabados, evolucionan de manera que ofrecen mejores prestaciones y mayor funcionalidad.
Sabemos que los textiles son la combinación de fibras, hilos, tejidos y acabados. En cada una de las etapas, se producen diversos procesos que llevan a la siguiente. Desde que se empezaron a desarrollar tejidos, las manos han sido la herramienta esencial para su fabricación. Sin embargo en la actualidad, la tecnología permite que se creen diseños únicos a gran velocidad, al mismo tiempo que se conciben productos que cumplen estándares de calidad más altos.
El concepto de tecnología textil que incluye la tapicería, laude a los colores, grabados, diseños, etc., además de a los aspectos técnicos y prestaciones del producto, en sus diferentes aplicaciones. En el caso particular de las tapicerías técnicas o telas vinílicas, con la tecnología aplicada, se pretende proporcionar mayor resistencia, durabilidad y asepsia. Esto último, convertido en un punto esencial, sobre todo a consecuencia del Covid. La tecnología textil, implica una serie de esfuerzos que se realizan para que la producción de tejidos sea sostenible y amigable con el medio ambiente.
Por otro lado, la industria textil, desarrolla tejidos bonitos y eficientes, pensados para resistir diferentes tipos de agresión: desde la humedad y suciedad, hasta el moho o las manchas liquidas o el agua clorada, salada o el sol. A consecuencia de esto, se han desarrollado las tapicerías fáciles de limpiar, como veremos más tarde.
Tapicerías técnicas
En una inevitable carrera para desmarcarse y obtener la mejor tapicería técnica, se han desarrollado varios tipos de avances a aplicar. Según los expertos en estas lides de Curtidos y Tapicerías Pérez Burgos e Hijos, donde comprar relleno para cojines baratos, podemos encontrar los siguientes tipos:
- Acrílica. Consiste en una capa protectora pensada para proporcionar a las telas mayor intensidad de color, resistencia al frío, al calor y a los rayos UV. Este tipo de tejido, fue pionero en lo que a protección y alto desempeño tanto para interior como para exterior, respecta.
- Teniendo en cuenta que uno de los problemas más comunes de las tapicerías técnicas es su propensión al daño, a causa de rasguños, rayones o arañazos, se desarrolló este tipo de tejido. Su composición ofrece alta resistencia a este tipo de daños. Se trata de una capa protectora que proporciona un lustre mate evitando rastros de manipulación, protegiendo de los rayos UV y permitiendo su exposición al sol, sin que sufra daños.
- En este caso, se trata de una tecnología textil, desarrollada para materiales con impresión digital y polímeros. Gracias a su fórmula, ofrece protección a los rasguños, las marcas a consecuencia de la manipulación y la abrasión. Con ello se logra un alto desempeño y mayor durabilidad de los artículos en los que se utiliza.
- Por último, citamos esta tecnología pensada en exclusiva para utilizarse en espacios, en los que la exposición a los niveles de suciedad y tráfico, son muy altos. Una de sus características principales, es la protección superior que ofrece, siendo altamente resistente a grasa, sudor y restos de alimentos, lo que hace que sea ideal para la hostelería, los cines o los teatros.
Uno de los aspectos en los que la industria textil pone el foco es la higiene. De ahí que, gracias a la innovación y al uso de la tecnología, se fabriquen telas y tejidos resistentes a microorganismos de todo tipo, bacterias e incluso, virus. En este sentido existe una tecnología textil que cumple con todos y cada uno de los requerimientos que manda la asepsia. Se trata de Permablok3, un recubrimiento que se desarrolló para hacer frente a los problemas principales a los que se enfrenta la hostelería: los gérmenes, la abrasión y las manchas.
Destacando que evita la proliferación de hongos, moho y esporas, las cuales pueden generar olores desagradables, manchas y reacciones alérgicas. Este tejido ayuda a que la tapicería técnica mantenga su resistencia al deterioro y el fuego. Se evitan fisuras, grietas y pérdida de flexibilidad, lo que se traduce en mayor rendimiento y un aspecto bueno y duradero con muy poco mantenimiento.
Todo esto se une al bajo impacto ambiental que se genera en la producción de este tipo de tapicería técnica. Sobre todo en base a su durabilidad. La industria textil utiliza tres recursos naturales básicos, como la energía, el agua y el aire, por lo que recurre a las energías limpias en la medida de lo posible. Realiza un manejo adecuado del agua para que sean reutilizadas y gestiona los gases generados minimizando el impacto negativo en el aire. Todo esto, gracias a la tecnología que aplican en todos sus tejidos y la fabricación de los mismos.
Eficiencia en la limpieza
Si algo preocupa a la hora de tapizar un mueble o adquirir alguno tapizado, es la cuestión de la limpieza. El mantenimiento de las tapicerías, puede resultar engorroso y complicado. Bueno, lo correcto sería decir que podía resultar. En la actualidad, igualmente gracias a la tecnología, podemos encontrar tejidos más fáciles de mantener y limpiar.
Escuchar el término Easy Clean en el mundo de la limpieza y las tapicerías, es muy habitual. De hecho, su significado es literalmente, fácil limpieza y alude a los tejidos tratados con la tecnología que permite su limpieza con un simple paño húmedo. Si se tapiza un sofá o silla con este tipo de tejido, no habrá de que preocuparse cuando se manche de tina, café o salsa de tomate. En el caso de manchas muy difíciles, es posible que sea necesario recurrir a un poco de jabón neutro, pero nada más.
El tipo de protección con el que cuentan estos tejidos, es permanente y su eficacia no disminuye ni con el uso intenso, ni con el lavado. La variedad de tapicerías es inmensa, tanto en cuestión de texturas como de colores o estampados. Aspecto que hace que este tipo de tejidos, sean una de las opciones más demandadas para tapizar sofás y butacas.
Por otro lado, tenemos los conocidos como tejidos waterproof que cuentan con un tratamiento que hace que repelan el agua, por lo que, cuando se vierte un líquido sobre ellos, el tejido, simplemente, no lo absorbe. Tapizar un sofá con este tipo de tejido, hará que repela todo tipo de líquido, por lo que bastara con absorber el mismo con un paño o papel absorbente para limpiarlo. Cualquier otro tipo de mancha o roce producido sobre el mismo, se limpia siguiendo las instrucciones de lavado que propone el fabricante. No se trata de un tejido fácil de limpiar propiamente dicho, pero sí de limpieza más sencilla que otros tejidos.
Este tipo de tapicerías se utilizan sobre todo en exterior, para cojines, butacas, tumbonas o sillas que se colocan en zonas cercanas a la piscina o se exponen a la lluvia. Siempre van a estar secos aunque se les salpique.
Para exteriores, encontramos los conocidos como tejidos outdoor que, son más que una tela resistente al agua. Estas telas cuentan con un tratamiento que repele al agua, además de con otras prestaciones. Sus colores son muy sólidos y resisten bien la exposición al sol. Son antimoho y fáciles de limpiar. Vamos que lo tienen todo. Estas propiedades hacen que los tejidos outdoor, se hayan convertido en la opción imprescindible a la hora de confeccionar cojines o colchonetas para el mobiliario de terrazas y jardines. Además, son ideales para las embarcaciones o las zonas donde hay piscinas, incluso los spa.
Apostar por todas estas cualidades no riñe con el diseño. La variedad de estampados, colores y texturas es muy amplia y permite recrear todo tipo de ambientes, desde elegantes a modernos. Por su no fuera suficiente, el cuidado de este tipo de telas, es muy sencillo: basta con lavarlas de vez en cuando con agua y un jabón neutro, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Se aconseja secarlos al aire y no centrifugar ni planchar, lo que supone un ahorro de tareas. Durante la época invernal, se guardan en un lugar seco y ventilado, preparados para la siguiente temporada.
Con todo esto, nos podemos hacer una idea de cómo la tecnología impacta en todos los sectores. La industria textil y, en concreto, el sector de la tapicería, no iba a ser menos. Con este tipo de tejidos tan tecnológicos y vanguardistas, nos aseguramos de contar con productos con mayor durabilidad y más fáciles de mantener. Tanto los tejidos tecnológicos aplicados sobre todo a la hostelería o teatros, así como grandes empresas e industrias, como los de fácil limpieza, destinados por igual, a un uso más doméstico, son productos vanguardistas que ganan terreno en nuestro día a día. Además de que se trata de tejidos que benefician al medio ambiente, puesto que son sostenibles y tienen mayor durabilidad.

